domingo, 14 de junio de 2015

En busca de la felicidad : Recursos


Como complemento al articulo anterior coloco varios recursos para que complementen lo visto:

  •     TED Talk de Mathieu Ricard sobre la felicidad. (20 minutos)


  • Aprendiendo a  ser felices (REDES)





En busca de la Felicidad


Cada vez que me encuentro con alguien que hace tiempo que no veo tengo la misma respuesta  a la pregunta ¿Cómo estás? o ¿Cómo te va? La respuesta es la misma: más o menos o un “bien” entrecortado, entre vergonzoso  y cabizbajo. Y es que en el fondo, parece que una maldición divina esta preparada si se nos ocurre decir que nos va de perlas, que somos felices o que nos va bastante bien.  Lo increíble es que paradójicamente todos los medios constantemente proyectan la idea de una cierta obligatoriedad de ser felices.

Lo primero que me llama la atención es la explosión de la literatura y la investigación que acompaña a la ciencia de la felicidad, sólo tienes que acercarte a la librería o mirar por Internet para ver que encontrarás una serie de libros sobre cómo encontrar esa felicidad, como convertirse en más feliz. Un escalofrío recorrer mi cuerpo no tengo claro si es pare entrar en la “secta felicidad”  o una campaña “marketinera” más que una preocupación real por el bienestar psicológico del prójimo.

Pensando en alto me he preguntado sobre la felicidad, como ser felices, donde reside tan preciado tesoro y algunas preguntas más alrededor de este complejo concepto.

¿Y qué es la felicidad?

Existen tantas definiciones de la felicidad como libros y recursos que hablan de ella. Es más yo diría que cada tiene su propia definición.  La que nos  ofrece el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua es:

1. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien.
 2. Satisfacción, gusto, contento.
 3. Suerte feliz.

Lo curioso es que la RAE ha enmendado esta definición recientemente y en el avance de la vigésimotercera edición, aparece la siguiente:

1. Estado de grata satisfacción espiritual y física.
 2. Persona, situación, objeto o conjunto de ellos que contribuyen a hacer feliz.
 3. Ausencia de inconvenientes o tropiezos.

Se ha producido por lo tanto en la primera acepción una migración del concepto de felicidad puramente material, basada en la posesión de un bien, a un concepto mixto, formado por una satisfacción espiritual y física.
¿Habrán sido abducidos por esta secta? O es que se han dado cuenta de que el concepto va más allá de la posesión. Y es que parece que nos vamos centrando más es un concepto más de bienestar psicológico.

¿La felicidad viene de serie?

Me pregunto si nacemos con ella, como cuando compras un coche, vamos si viene de serie. Según los últimos estudios en este campo (Sonja Lyubomirsky toda una experta en este tema)  no acercan unos datos reveladores sobre la felicidad de las personas.
·       De serie el 50% de nuestra felicidad viene ya  definido por los genes. La profesora Lyubomirsky dice que algunas personas están programadas genéticamente para ser más felices que otras. Cada uno de nosotros nace con un “punto fijo de felicidad”. Es decir, el punto fijo de felicidad es el punto estable en torno al cual varía el estado de ánimo de una persona.  
·       Un insignificante 10% de nuestra felicidad depende de las circunstancias de nuestra vida: tener un determinado estado civil, salud, nivel socioeconómico, un buen trabajo… Aunque resulte paradójico, todos los datos señalan que las circunstancias vitales sólo determinan un 10% de nuestra felicidad. Sin embargo, es ahí donde todos ponemos mayores esfuerzos en conseguir cambios porque creemos que es donde reside nuestra felicidad.

·       El resto   40% lo dejamos a la inteción, es decir a lo que hago y lo que puedo hacer. Sobre este 40% sí podemos actuar. Y por tanto, la ciencia nos dice que sí tenemos en nuestras manos la capacidad de ser más felices. Depende de nuestro compromiso y determinación. De nuestras acciones deliberadas.

La felicidad esta en nuestra actitud, en ese quehacer diario más que en las circunstancias que nos han tocado vivir.


Claves de la felicidad (Organización Action for Happiness)

Las diez claves de la felicidad fueron desarrolladas por la organización Action for Happiness en base a las investigaciones realizadas sobre aquellos comportamientos o acciones que pueden realizar las personas para aumentar su bienestar y felicidad.

1.     Hacer cosas por los demás. La generosidad está unida al centro de recompensa de nuestro cerebro, de manea que ofrecer a los demás nuestra ayuda, tiempo o energía también aumenta nuestro propio bienestar, ya se trate de familiares, amigos, compañeros  o extraños.
Las investigaciones han demostrado que ayudar a los demás aumenta la felicidad y la satisfacción en la vida, proporciona una sensación de significado, aumenta los sentimientos de competencia, mejora el estado de ánimo y reduce el estrés. Así mismo, nos ayuda a conectar con los demás y a satisfacer nuestra necesidad básica de relacionarnos con los demás.
Además, ser amables y preocuparnos por los demás parece ser contagioso, ya que cuando vemos a alguien ser amable o cuando los demás son amables con nosotros, tenemos más probabilidades de serlo también con los demás.
2.      Relacionarse con los demás. Las personas que tienen sólidas y variadas relaciones con otras personas son más felices, más sanas y viven más. Las relaciones cercanas con los demás dan sentido a nuestras vidas, nos aportan amor y apoyo y aumentan nuestra autoestima. La relación con un grupo amplio nos aporta también una sensación de pertenencia. Pero lo más importante no es tener muchas relaciones, sino tener relaciones de calidad, que nos hagan sentir bien y nos ayuden a experimentar emociones positivas, sentirnos comprendidos y apoyados y compartir experiencias y actividades que enriquezcan nuestras vidas.
3.   Hacer ejercicio. Dado que la mente y el cuerpo están conectados, no es extraño que mantenernos activos nos ayude a sentirnos mejor. El ejercicio puede mejorar el estado de ánimo de inmediato, ayudarnos a salir de una depresión y aumentar nuestra vitalidad y 
4. Ser consciente del mundo a tu alrededor. Si te detienes a mirar a tu alrededor, puedes descubrir que hay un mundo mucho más amplio del que creías justo a tu lado. El mindfulness consiste en experimentar plenamente lo que está ahí, de manera consciente, intencional y sin juzgar. Implica ser más consciente de lo que llega a ti a través de tus cinco sentidos, observándolo todo sin juzgarlo. Hagas lo que hagas, ya sea ir caminando al trabajo, comer o cuidar de una planta, si lo haces con mindfulness lo estás haciendo con tus cinco sentidos, dejando que esa tarea te absorba y mantenga tu atención sumergida en el instante presente. Así, el mindfulness te ayuda a conectar contigo mismo y tus sentimientos en el presente y dejar de dar vueltas al pasado o a las preocupaciones, además de enriquecer tu día a día.
5.     Aprender cosas nuevas. El aprendizaje de cosas nuevas aumenta nuestra felicidad porque nos expone a ideas nuevas, nos mantiene ocupados y absortos en algo que nos interesa, y aumenta nuestra sensación de competencia y logro y nuestra autoestima. Aprender algo nuevo no necesariamente implica ir a clase o hacer un cursillo. Puedes aprender por tu cuenta, unirte a algún club, practicar algún deporte, etc.
6.      Tener metas. Tener metas y objetivos que alcanzar nos hace sentir bien acerca del futuro. Las metas deben ser realistas y alcanzables, con cierto grado de dificultad para motivarnos pero no tan complicadas como para resultar imposibles. Las metas aportan una sensación de dirección a nuestras vidas y, al alcanzarlas, nos dan una sensación de logro y éxito, nos ayudan a hacer realidad nuestros sueños y mejorar nuestras vidas y nos aportan una sensación de significado y propósito.
7.     Resiliencia. Tarde o temprano, a todos nos llegan las malas rachas: el estrés, las pérdidas importantes, los fracasos, los golpes de la vida… A menudo, no podemos evitar que suceda, pero sí podemos intentar decidir cómo vamos a actuar ante esos reveses. La resiliencia hace referencia a la capacidad para afrontar la adversidad y superarla sin dejar que nos hunda o nos dañe. La resiliencia es algo que se puede aprender y un modo de hacerlo consiste en cambiar nuestro modo de pensar acerca de la adversidad y nuestro modo de relacionarnos con ella:
8.     Emociones positivas. Las emociones positivas, como la gratitud, la alegría, la inspiración, etc., cuando se experimentan de manera habitual, nos ayudan no solo a sentirnos mejor sino también a tener más recursos. Sin dejar de ser realistas, podemos optar por centrarnos en los aspectos positivos de una situación. Las emociones positivas nos ayudan a ampliar nuestras percepciones, a ver más de lo que hay a nuestro alrededor, responder mejor ante las exigencias de la vida, ser más creativos, afrontar mejor las dificultades, interesarnos por aprender cosas nuevas y estar más abiertos ante las nuevas ideas. Así mismo, nos ayuda a sentirnos más cerca de los demás y confiar más en ellos, lo que mejora nuestras relaciones con otras personas. “El miedo cierra nuestras mentes y nuestros corazones, mientras que las emociones positivas abren literalmente nuestras mentes y nuestros corazones. Realmente cambian nuestra forma de pensar y nuestra bioquímica”, (Dra. Barbara Fredrickson, Universidad de Carolina del Norte).
9.     Autoaceptación. Si te centras siempre en tus defectos, te desprecias a menudo o no te gustas como eres, difícilmente te vas a sentir feliz. Por este motivo, aprender a aceptarnos tal y como somos y ser mables con nosotros mismos incluso cuando cometemos errores, aumenta nuestro bienestar, satisfacción y resiliencia. Además, nos ayuda también a aceptar a los demás tal y como son.
10.   Significado/Propósito. Las personas que piensan que sus vidas tienen un significado o un propósito son más felices y tienen una mayor sensación de control. Además, experimentan menos ansiedad, estrés o depresión. Cada persona encuentra significado y propósito de un modo diferente. Algunos lo encuentran en un trabajo vocacional, otros en la maternidad o paternidad, otros en las creencias religiosas, etc. Lo que todos tienen en común es que les aporta una sensación de pertenencia a algo más grande que ellos mismos que ayuda a las personas a responder a la pregunta de por qué estamos aquí o qué sentido tienen nuestras vidas. Ofrece también una guía sobre cómo vivir nuestras vidas o qué metas perseguir, aporta sentido a las cosas que nos suceden y nos ayuda a afrontar los tiempos difíciles.

Para terminar se me ocurre que piensen : 
De 0 a 10, ¿cuál dirías que es tu punto fijo de felicidad? Y de lo que hemos visto hoy ¿Cuáles de las estrategias planteadas quieres llevar a cabo a partir de hoy para incrementar tu felicidad?

Como dice esa canción de Serrat que tanto me gusta…Hoy puede ser un gran día y un feliz verano.


Puedes encontrar más recursos en la siguiente entrada

sábado, 11 de abril de 2015

SOBRE LAS QUEJAS Y LOS QUEJICAS


Llevo un par de semanas pensando sobre un artículo que mi hermana me envío a través de una red social y que me dejo con un cierto regusto pensativo, y por qué no decirlo: amargo. Hablaba sobre cómo te cambiaría la vida si dejaras de quejarte durante un mes. Al parecer este tema se ha puesto últimamente muy de moda. Lo cierto es que busqué por Internet y encontré varias referencias a un libro: Un mundo sin quejas, escrito por Will Bowen, un pastor de EEUU que en 2006 propuso a sus feligreses estar 21 días sin quejarse, iniciativa que proponía aguantar tres semanas sin quejarse. En la idea original, se les entregaba a aquellos que se comprometían con el reto, una pulsera morada. Cada vez que se quejaban tenían que cambiarla de muñeca y empezar de nuevo. Si se preguntan por qué 21 días. Es algo puramente psicológico, ya que 21 días es lo que tardamos los humanos en generar un hábito y en deshacer otro.

Esta práctica promete llenarnos de entusiasmo, aumentar nuestra autoestima, felicidad y paliar el sufrimiento. Según leo en Internet, dicen las personas que lo han probado, que aquellos que creían no quejarse demasiado, al comenzar este reto se dieron cuenta de que lo hacían un promedio de unas veinte veces diarias. ¡Casi nada! La idea es que al cabo de tres semanas sin criticar ni quejarnos, y sin chismes de ninguna clase, también dejaremos de hacerlo mentalmente. 

Así que he decidido abordar el tema de las quejas. Lo cierto es que en alguna ocasión ya hemos tratado a “los quejicas”, uno de esos tipos que tratábamos en la reflexión de vampiros emocionales. Y pensando en alto hoy me pregunto ¿Por qué tenemos la manía de quejarnos por todo? ¿Servirá para algo? ¿Por qué somos tan quejicas? Y sobre todo ¿podemos hacer algo al respecto? 

¿Por qué estas personas tienen la manía de quejarse por todo?

Nos quejamos porque se sienten profundamente insatisfechas. Estas personas no se están quejando de la lluvia o del calor sofocante, o del euro, o del…en realidad se están quejando su vida, del gran vacío que sienten y de la falta de sentido que las asola. Una persona que se queja es una persona insatisfecha, alguien que no ha encontrado esas razones que le dan sabor a la vida.

Nos quejamos por hábito: De hecho, a menudo la queja es un comportamiento heredado de los padres. Estas personas asumen los lamentos como parte de su comunicación y no conciben una conversación sin ella.

La tercera razón es un profundo egocentrismo sostenido en la falta de empatía. Estas personas dan por descontado que merecen más que las otras y, cuando no lo obtienen, se quejan. No son capaces de ponerse en el lugar de los demás y comparar porque su egocentrismo se los impide. Para estas personas, llueve porque el universo está en su contra y hay crisis porque Dios (que no tiene más nada que hacer) ha decidido contrariar sus planes.

También nos quejamos porque quejarnos nos permite relacionarnos, tener simpatía y atención del resto. En algunos más que una manía es un instrumento para empezar a entablar una conversación, sabemos que hay personas que si no lo hacen, simplemente no sabrían como romper el hielo o de qué hablar. 

¿Por qué las quejas no son la solución?

1. Las quejas conducen al inmovilismo. Quejarse implica asumir el papel de víctima, implica despojarse del control y ponerlo en una realidad externa, implica quedarse inmóvil al borde del camino, lamentándose por lo ocurrido mientras las personas a su alrededor, que quizás han vivido la misma situación, se recomponen y continúan adelante.

2. Las quejas son un agujero negro por donde escapa la energía. Lamentarse por los errores del pasado, por las oportunidades que no se aprovecharon o por los problemas del presente solo consume energías inútilmente. La queja implica una centrarse en los aspectos negativos mientras que lo que necesitamos para avanzar es precisamente lo contrario: centrarnos en los aspectos positivos

3. Las quejas generan un estado de ánimo muy negativo. Todos los sucesos entrañan aristas positivas y negativas, centrarse en las limitaciones, los daños, la incomodidad y los fracasos solo generará frustración, tristeza e ira. ¿Has conocido a alguien que se queje por todo y esté contento?

4. Las quejas impiden buscar soluciones. Como estas personas no son capaces de apreciar el aspecto positivo de los hechos, se quedan regodeándose en la pena. No son capaces de sacarle provecho a las situaciones y aunque la fortuna tocase a su puerta, no podrían verla y aprovechar la oportunidad que les brinda. Por tanto, al final, la queja incesante se convierte en una profecía que se autocumple.

5. Las quejas afectan las relaciones interpersonales. Todos tenemos nuestros propios problemas, normalmente no andamos por el mundo pregonándolos para ver cuál es mayor, como si se tratase de un competición de víctimas. Un día, nos da placer consolar a un amigo y escuchar sus penas. Al otro día, también. Pero al tercer día comienza a ser desgastante. Por eso, preferimos evitar a las personas que se quejan por todo y se comportan como verdaderos vampiros emocionales. Como resultado, estas personas se quedan solas, debido a un macabro mecanismo que ellas mismas pusieron en marcha. Y si los demás les dejan solo, pues ya tendrá un nuevo motivo para quejarse.

Clasificando a los quejicas

Hay una distinción entre personas que son quejosas en forma crónica y aquellos que realmente necesitan ayuda.

  • El quejoso puntual- Utiliza la queja o bien como un instrumento de interrelación con los demás o bien tiene la pretensión de expresar la molestia, eso sí con la esperanza de encontrar resultados
  • El quejoso crónico- usualmente no querrá soluciones reales a los problemas de los que habla. Si lo hiciera, un vez que le dieras una solución, se vería obligado a dejar de quejarse. Simplemente ignorar o confrontar a las personas que se quejan todo el tiempo no funcionará, dado que la persona se podría irritar más o atacar.
  • El quejoso patológico o querulante (de querulancia): le basta para adquirir la creencia de que ha sido injustamente perjudicado (y sobre todo que ha sido pisoteada su dignidad). Busca pruebas de la mala intención de los demás (y en especial de los jueces) Pierde la medida de la crítica imparcial, deformando –bajo el influjo de su despecho- los indicios y detalles que conoce. Los querulantes, (querellantes, litigantes), llevados por su pasión quejosa, llegan a descuidar sus intereses personales, descuidan sus negocios y ocupaciones, enfrascados como están en procesos, querellas, pleitos, instancias, cartas dirigidas a la autoridad, al ministro, etc.


 ¿Es posible que una persona se deje de quejar?

El que se queja, por lo general, no se da cuenta de que se queja de todo, es decir, ya lo hace de forma natural y es posible que si se lo hacemos notar esto haga que se sienta mal por “no ser comprendido/a”.
Tengamos en cuenta que la queja puede puede haber surgido de un motivo razonable, como por ejemplo: una pérdida o una experiencia muy negativa. En aquel momento, la persona se quejó y encontró el apoyo de quienes la rodeaban. Demostró que era una víctima (sufriente y doliente). Así, descubrió que lamentarse era un mecanismo válido para manipular a los demás. También descubrió que los sentimientos de culpa que sentía se esfumaban como por arte de magia, entró en el mundo de la autocomplacencia. En este punto la queja se convirtió en una puesta en escena, en un hábito para enfrentar los conflictos y para atraer la atención de los demás.
Por tanto, la próxima vez que pienses en quejarte, pregúntate:

  • ¿Qué insatisfacción oculta esa queja?
  • ¿Tengo motivos válidos para quejarme?
  • ¿Qué aspectos positivos te traerá la queja?


Pensando en alto y después de haber pasado unos días cavilando sobre este tema de la queja, ahora  sé que realmente no quiero dejar de quejarse por completo. Utilizamos la queja para, relacionamos unos con otros e incluso para entretener. Trate de imaginar un mundo sin quejas y me resulto una mundo  sin movimiento , sin evolución. Sin embargo, me he dado cuenta de que si nos vamos a quejar, entonces tenemos que hacerlo conscientemente, es decir quejándome menos de que no podemos cambiar y centrándonos  en las cosas que podemos. . Así que en vez de proponerte 21 días sin quejas te voy a proponer el día de la queja libre, elige un día al mes y utilízalo para quejarte libremente el resto del tiempo voy a quejarse con propósito y centrándome en las cosas que importan y sobre todo a las personas a las personas que pueden cambiarlas.

domingo, 15 de marzo de 2015

LA ENVIDIA

Con este tiempo primaveral que tenemos estos días y pensando en que en breve
tendremos tiempo de playa, me veo como año tras año que sigo anclada en estos mis chelines. Me confieso  envidiosa  de esas tallas en la que no entro hace más de 10 años. Y es  que cuando veo esas nuevas colecciones de ropa con sus coloridos, termino comprando unos zapatos argumentando el vicio que tengo con estos que no es más que un pobre consuelo.
Pensando en alto he de confesarme “envidiosa”  y  la verdad, me siento incomoda con este sentimiento ya que cuando pequeña me enseñaron que es uno de los pecados capitales, vamos de los inconfesables. 
Hoy me gustaría pensar en alto desde una reflexión positiva, como solemos hacer conjuntamente en la radio, abordando la envidia. Y me pregunto ¿Qué es la envidia ¿A todos nos afecta igual?, ¿Hay tipos de envidia? ¿Nos aportará algún beneficio?

¿Qué es la envidia?

La envidia es un fenómeno universal, pero ni es considerada una de las emociones fundamentales, ni existe una expresión facial que la caracterice de forma exacta como dicen los expertos. Y aunque los científicos no la consideren una emoción, lo cierto es que desencadena sentimientos que implica anhelar lo que la otra persona tiene, o querer estar pasando por la misma situación del otro.  Podemos envidiar un puesto de trabajo, una casa, un coche, una buena pareja, el físico de alguien, etc. todo aquello que pensamos que no tenemos y necesitamos obtener para ser felices, sobre todo, para tener ese tan buscado  éxito. En definitiva envidiar es desear lo que el otro tiene.
Loa envidia daña la capacidad de gozar. Es el factor más importante del quebrantamiento de los sentimientos de amor, ternura o gratitud. La envidia es un sentimiento enojoso contra otra persona que posee o goza de algo deseado por el individuo envidioso, quien tiene el impulso de quitárselo o dañarlo.
La envidia se vincula con los ojos ya  que la palabra viene del "invidere" expresión  latina que significa mirar con malicia, o emitir un "mal de ojo". Así como una comparación odiosa es por definición maligna, por lo que es la envidia ha sido un término definido como una característica intrínsecamente humana, y asociada al “lado oscuro”
La RAE la ha definido como tristeza o pesar del bien ajeno, o como deseo de algo que no se posee.
Envidiamos cuando comprobamos que otro se ha hecho con algo que deseamos intensamente o cuando otra persona logra lo que nos es imposible realizar. El resultado, en cualquier caso, es que nuestra autoestima se resiente. Los estudios sobre la envidia señalan que para compensar esta pérdida, que nos resulta insoportable, hemos desarrollado una serie de mecanismos muy particulares. Uno de ellos es infravalorar la ventaja del otro, esto es, nos autoconvencemos de que lo que ha conseguido "no es para tanto". Otras tácticas pasan por buscar desventajas en otros campos que compensen su superioridad, desvirtuar a la otra persona en su conjunto o criticar el sistema que permite que se dé semejante situación. En los casos más extremos, podemos llegar a castigar -tanto física como psicológicamente- al envidiado por su ventaja.

¿Hay tipos de envidia? ¿Nos aportará algún beneficio

La envidia, es fruto de una inseguridad aprendida en nuestra interacción social (el núcleo familiar, escolar / amigos, trabajo, etc.)  No creo que  ser humano, al nacer, sea envidioso. Es la comparación lo que hace que suja la envidia.
Cuando nuestros comportamientos se tiñen de envidia, cuando nuestras acciones están movidas desde la envidia,  lo que tenemos en el interior es un modelo mental de escasez, un sentimiento de inferioridad, un complejo de incapacidad, falta de perseverancia, un auto juicio y una auto censura severa –entre otras cosas-. El ego se convierte en la voz que dicta nuestros comportamientos y nos hace entrar en permanente competición con otros para buscar en qué “ser más que el otro” y si ser-tener como el otro es inviable, arrebatárselo, destruirlo o incluso destruirle.
El motivo de la envidia se confunde con el de la admiración, siendo ambas dos aspectos de un mismo fenómeno. Sólo que la admiración nace en una persona con autoestima estable y sana,  y la envidia se nutre de una inestable y baja autoestima.
Varias investigaciones ( Niels van de Ven y sus colaboradores, de la Universidad de Tilburg) concluyeron al observar los resultados de sus experimentos, que la envidia aparecía de forma constante en todos los sujetos experimentales. Pero se podían diferenciar dos grupos.

§  Los que sentían “envidia maliciosa”: Se caracterizaban por sentir especialmente celos y tener propósitos destructivos (deseaban que la persona envidiada fracasase).

§  Los que sentían “envidia sana”: Lo cuales, también tenían sentimientos negativos, pero con una predominancia de simpatía y admiración hacia la persona envidiada.

Esta Envidia benigna puede motivar, siempre y cuando te comparas con la persona adecuada. Así como estimular tus habilidades para la autosuperación y logro de objetivos. 

¿Cómo liberarnos de esta Envidia insana?
1.    Cambie su enfoque a la bondad en su vida. Una de las mayores razones por la envidia la vida de otro es porque hemos comenzado a dar por sentado lo que tenemos, es hora de hacer un recuento de nuevo. Recordando que cada uno somos únicos, y que la vida, TU VIDA es demasiado valiosa para ser vivida como todos los demás 
2.    Evita comparaciones. Recuerde que nadie lo tiene todo. Al comparar su vida con los demás tienes las de perder ya que siempre aparecerán personas que estén mejor que tú. Pero recuerda que nadie lo tiene todo. Cada persona que conoces experimenta problemas, pruebas y debilidades es lo que nos hace humanos. Nadie está exento. Nadie lo tiene todo. Nadie.
3.    Rodéate de personas que nos les guste el chisme. Evita a las personas que valoran habitualmente las cosas equivocadas. Si vas a gastar todo su tiempo con gente que compara la última moda, de sus salarios, de sus coches nuevos o de o sus vacaciones extravagantes , vas a caer de forma natural en la trampa inevitable de la comparación de sus posesiones y las tuyas. Hay cosas mucho más importantes  para ocupar tu tiempo. Aléjate de la conversación (y la relación si es necesario).
4.    Pase tiempo con personas agradecidas. La gratitud es muy contagiosa, experimenta el momento como un don como una gracia. Céntrate en lo que tienes y pronto, otros desearán lo que tienes.
5.    Cuidado con las trampas de los anuncios…avivan la envidia. Una de las herramientas más eficaces para los anunciantes en nuestra cultura es fomentar los celos y la envidia entre nosotros. Después de todo, si se puede hacer que nos deseamos imprudentemente las posesiones de otro, pueden llevarnos a grandes esfuerzos para adquirir por nosotros mismos. Estar en guardia contra sus tácticas. Reconocerlos para no sucumbir a su engaño.
6.    Celebra el éxito de los demás. Genuinamente y prácticamente, regocijarse en la suerte de los demás. Cuando alguien recibe algo que usted desea, ser feliz por ellos. Si usted quería, probablemente también lo hicieron. Deje de ver la vida como una competición. 
7.    Sea generoso. Incluso si usted tiene que forzarse en él al principio, hacer un hábito generosidad esencial en su vida. Dele tiempo. 


Ya es hora de liberarse de la envidia y la experiencia de una vida más plena disfrutando de todo lo que tenemos. Así que en breve iré a comprarme un nuevo vestido con flores de mi talla y haré limpieza en la zapatera…que tengan un buen lunes.

jueves, 26 de febrero de 2015

MANEJO DE CRÍTICAS: COMO DAR UNA CRÍTICA CONSTUCTIVA


Ese documento te ayudará. Complementario al anterior blog .Es una pequeña guía sobre cómo dar crítica constructiva a alguien, es este caso lo aplicaremos a un compañero\a  de trabajo. Aunque ya sea en el trabajo o otros ámbitos privados, recibir información forma parte de la mejora personal y profesional. Si crees que puedes dar ideas sobre cómo alguien puede mejorar comparte su crítica constructiva. Eso si debemos tener presente que si la persona solicita el comentario o la crítica será bien recibida de lo contrario, es posible que a la persona le moleste, de ahí la importancia de saber hacerlo guiándose por unos pasos.

 1. Utilice el método Sandwich Comentarios
  
El método sándwich comentarios es un método popular de hacer una crítica constructiva. A menudo se utiliza en entornos laborales. Un simple nombre que he dado para el sandwich es PIP, que significa Positivo-Mejora-Positivo.
La forma en que funciona es la siguiente su proceso de retroalimentación[1] se divide en tres segmentos:


1.  Usted comienza centrándose en los puntos fuertes, ¿qué te gusta del tema o de la persona en particular ? Todo el mundo tiene algo positivo

2.   A continuación, se proporciona a la crítica, cosas que no me gustaron, las áreas de mejora.

3.   Por último, completan el feedback con (a) una reiteración de los comentarios positivos que dieron al principio y (b) los resultados positivos que pueden esperarse si lo que estamos criticando mejora a travbés de la acción.

La analogía con un sándwich está hecho, ya que su crítica sea una cuña entre una apertura y un final , como el relleno del bocadillo, la critica estará encajada entre los dos panes. (PAN – JAMÓN Y QUESO- PAN)

El método sándwich es un buen marco para utilizar en la presentación de la crítica constructiva, porque al iniciar la crítica con los comentarios positivos, deja que el receptor sepa que usted está de su lado y usted no está allí para atacar a él / ella. También reconoce las cosas que el receptor está haciendo bien, en lugar de hablar solamente de las áreas de mejora.  De esta manera el receptor se volverá más receptivo a su crítica.

El método sándwich es más adecuado cuando se trata de hacer críticas a la gente que no se conoce o no se conoce bien (b) criticando a alguien que no conoce sus opiniones sobre el tema[2] Con el tiempo, sin embargo, después de haber establecido una fuerte relación con la persona y la persona sabe su postura sobre el tema, puede ir directamente a la propia crítica.

Algunas personas no les gusta el método sándwich retroalimentación porque sienten en una incomoda necesidad de hacer elogios por el hecho de hacerlo. Sin embargo, este no es el objetivo del método de retroalimentación sándwich . Desde mi opinión, el método sándwich retroalimentación es como una gran manera de (a) ayudar a la persona a aprender lo que él / ella está haciendo bien, (b) usar eso como la base para compartir lo que se puede mejorar, y finalmente (c) articular los beneficios que puede ser visto si el área (s) de mejora se trabaja.




[1] La retroalimentación o feedback, significa ‘ida y vuelta’ y es, desde el punto de vista social y psicológico, el proceso de compartir observaciones, preocupaciones y sugerencias, con la intención de recabar información, a nivel individual o colectivo, para intentar mejorar el funcionamiento de una organización o de cualquier grupo formado por seres humanos. Para que la mejora continua sea posible, la realimentación tiene que ser pluridireccional, es decir, tanto entre iguales como en el escalafón jerárquico, en el que debería funcionar en ambos sentidos, de arriba para abajo y de abajo para arriba. http://www.definicionesde.com/e/retroalimentacion/

[2]Decimos tema pues estamos hablando en general, tema puede sustituirse por cualquier destreza del trabajo o incluso de la casa, como ejemplo


2. Centrarse en la situación, no la persona


Al criticar, se centra en la situación  no la persona.

Ejemplo n º 1: Proporcionar retroalimentación sobre el estilo de vestir de una persona


•    Mal ejemplo: "Pareces del siglo pasado, Siempre estás usando ropa que parece de tu abuelita, eso te hace ver mayor y aburrida

"-. Aunque probablemente dijo con buenas intenciones, esto no es una crítica constructiva exactamente. Hace un ataque personal y hace que parezca que él / ella es el problema.

•    Buen ejemplo: "Desde que yo recuerdo, la ropa que te usas suele ser algo retro. Aunque no hay nada malo en ello, lo único que te hace parecer algo mayor y una imagen desaliñada.

 "-. La situación se separa de la persona. La crítica se da en la misma situación.

Ejemplo nº 2: Proporcionar retroalimentación sobre rasgo del carácter de una persona

•    Mal ejemplo: "Siempre eres tan negativo. Es tan agotador estar cerca de ti "-. Como en el ejemplo # 1, esta retroalimentación hace que un ataque personal a la persona. Asimismo, no decirle a la persona lo que él / ella puede hacer, lo que hace que sea constructiva.

•  Buena acogida: "Ha habido momentos en los que me he sentido afectada por los comentarios que dijiste porque fueron algo degradantes. Por ejemplo, la última vez que compré un bolso nuevo, uno de los comentarios que diste fue que se trataba de una bolso muy feo. No me esperaba esto y me sentí muy decepcionadas ese día "-. Aunque es difícil dar una crítica constructiva cuando se trata de la personalidad de alguien, aquí, se realizó con éxito mediante la separación de las acciones de la persona (que hace de él / ella negativo) de la persona que él / ella misma. Esto entonces hace que sea fácil para criticar el comportamiento sin ofender a la persona en cuestión.


He aquí algunos pasos sencillos para aplicar este consejo:


1.   En primer lugar, separar la situación de la persona. Esta distinción es crucial. Lleve a la persona fuera de la ecuación y se centran en el comportamiento / acción / situación / problema en cuestión.
2.   Opina sobre el tema, no la persona. Por ejemplo, "Las ropas están sucias" y no "Usted está sucio". "El informe lo prseentas tarde", y no "Llegas tarde". "La comida esta grasienta" y no "Usted es un mal cocinero".
3.   No hagas ataques personales. Comentarios como "¡Estoy tan enfermo y cansado de ..." o "Eres tan estúpido / negativo /perezoso/ desorganizado / (colocar un adjetivo negativo ) Manténgase alejado de los ataques.
4.   No usar la voz activa, el uso de la voz pasiva. Ejemplo de voz activa versus voz pasiva: "Usted hizo una mala presentación." Frente a "La presentación que hizo era mala." Note que la voz pasiva desplaza la atención de la persona y la lleva a la materia.
5.   Comparte cómo te afecta. Más que seguir y seguir sobre lo mal que la cosa es compartir cómo te afecta. Esto cambia el enfoque de la persona y sobre sí mismo, lo que permite a la persona dar un paso atrás para evaluar la situación. También le da a él / ella una visión de donde usted viene de.

3. Sea específico con sus comentarios

El tercer consejo de proporcionar una crítica constructiva es ser específico. Cuanto más específica sea la persona cuando da la retroalimentación, el más fácil de llevar a cabo .
Por ejemplo, he aquí un ejemplo de una reacción frente a un vago comentarios específicos (ejemplos reales):

•       Vago: "Hola Laura , me encantaría que me presentaras para impartir un curso sobre la comunicación”.

•       Específico: "Hola Laura, no sé si en este momento puedes hacerlo es una sugerencia, pues , me encantaría que dieras un curso sobre como hablar en público."

La primera respuesta es muy amplio - "comunicación" es un tema muy general. Tratar de impartir un curso sobre la "comunicación" se traducirá en un curso genérico , difuso. Es más factible dar un curso sabiendo que necesitamos es decir concretando si queremos " El lenguaje no verbal”, atención telefónica ", o" hablar en público ". Sin embargo, hay muchos contextos y habilidades que trabajar en comunicación, por lo que necesitamos saber exactamente que es necesario.

Con la retroalimentación “específica”, es más fácil llevar a cabo porque sabemos exactamente que necesitamos Me dice de inmediato que "Hola, hay una solicitud de cursos de oratoria o de hablar en público", después de lo cual se puede planificar para ver los contendidos del curso de hablar en público. No existe una confusión ni adivinanzas..

Aquí está otro juego de retroalimentación vaga vs específico (hipotética): Ejemplo: Rechazar/criticar un informe o un documento

• Vaga: “ Se ve gran esfuerzo en el informe, pero no me gusta. Creo que se puede mejorar "-. Esta retroalimentación es poco constructiva. ¿Qué quiere usted decir con "no me gusta"? "Me gusta" y "disgusto" son palabras subjetivas. A menos que utilices unos criterios más objetivos resultará difícil para la persona descifrar cuál es el problema.

• Especifica: "Se ve gran esfuerzo en el informe , pero hay algunas cosas que se pueden mejorar - a saber, (a) el formato (b) las recomendaciones finales. El formato no está estandarizado - hay algunas partes que utiliza la fuente Arial y otras partes que utiliza la fuente Times New Roman. En un informe oficial, lo mejor es contar con un tipo de letra estándar. En las recomendaciones finales, las ideas son buenas, pero son demasiado breves, especialmente las ideas # 1 y # 3. La gestión se necesitan más datos para hacer su evaluación "-. Esta crítica como vemos es muy específica. Le dice al receptor las 2 áreas problemáticas clave, por qué son las áreas problemáticas, así como ejemplos concretos en los que aparecen.


4. Dar ayudas realistas
. El punto de dar retroalimentación es ayudar a la persona a mejorar. Por lo tanto, quiero hablar de las cosas que la persona puede hacer algo al respecto, en lugar de las cosas que están fuera de su / su control. Criticando a este último hace que su crítica constructiva, crítica inapropiada sólo hace que la persona se sienta mal porque él / ella no puede hacer nada al respecto, incluso si él / ella quiere.


Vamos a ilustrar esto con un ejemplo. Digamos que su amigo está en un concurso de canto y ha llegado a las semifinales. El le pregunta sobre que le critiques su actuación. Aquí, la crítica sería recurrible comentarios relativos a su forma de cantar, su entonación, su inflexión, y tal vez incluso la elección de la canción . Critica que no es susceptible de recurso estaría diciendo que su voz es demasiado ronca / bajo / alto cuando se trata de algo que no se puede cambiar.

En otro ejemplo, supongamos que su amigo acaba de crear un nuevo restaurante. Firma el contrato de alquiler por 12 meses, El sitio esta muy escondido . A continuación, te acerca a pedir consejo sobre cómo puede correr la voz acerca de su restaurante.

Decir cosas como "cambiar la ubicación de su restaurante" realmente no es útil en absoluto, porque el contrato ya ha sido firmado. Se puede señalar que la ubicación es critica y puede considerar una zona de alto tráfico para su siguiente rama o si alguna vez decide cambiar su ubicación actual restaurante, pero por lo demás no puede hacer mucho al respecto. Otra crítica inadmisible incluye decirle que cambie el nombre del restaurante o la decoración del lugar, que ya están terminados y/o encargados. Por otro lado, la crítica sería recurrible "invitar a gente conocida el mundo de la hostelería” “Hacer degustación de comida", "Buscar como colocarlo en presa "," Dar vales de descuentos promocionales "o" Colocar anuncios en las revistas de estilo de vida ".

Saber lo que es y no es requiere que usted sea empático. Comprender la situación de la persona y su / sus objetivos, a continuación, proporcionar su crítica basada en eso.

5. Dar recomendaciones sobre cómo mejorar

Cuando todo está dicho y hecho, ayuda a dar recomendaciones sobre lo que la persona puede hacer para mejorar.

En primer lugar, sus recomendaciones serán hacer su crítica de la manera más agradable. Todo el mundo tiene diferentes perspectivas, lo que significa que toda crítica se puede interpretar de diferentes maneras. Dando a sus recomendaciones se dan a

la persona una idea clara de lo que tiene en mente. En segundo lugar, las recomendaciones que dan proporcionar un fuerte llamado a la acción. Usted desea que la persona a tomar una decisión sobre lo que has compartido, en lugar de posponer las cosas.

Al dar las recomendaciones, ayuda (a) para ser específico acerca de las recomendaciones y (b) explicar brevemente los motivos de la recomendación.

Ejemplo: Rechazar una presentación

Débil recomendación: "La presentación es demasiado larga. Que sea más corta "-. No es muy útil. Reduciendo el tiempo de presentación se puede hacer a través de muchas maneras - corte de los puntos (que entonces se compromete en el mensaje ), ejemplos hablando más rápido, y así sucesivamente. ¿Qué es exactamente lo que quieres decir? Parte de una crítica constructiva incluye ser específico. (Ver el consejo # 3.)

Buena recomendación: "En vez de 2-3 ejemplos por cada punto que sea contraria a la principal mensaje, limitar un ejemplo para cada punto. De esta manera, la presentación es más sucinto e impactante. Haciendo esto, la longitud de la presentación fácilmente se redujo de 30 minutos a 20 minutos "-. Recomendaciones que sones específicas. Justificación También se proporciona lo que explica su punto de vista a la persona.

6  No haga suposiciones

Mi consejo final para dar una crítica constructiva no es hacer suposiciones. Al
proporcionar la crítica, que lo hagan dentro del dominio de lo que sabe (como hecho) acerca de la persona y el tema en cuestión. No hay necesidad de hacer ninguna suposición. No sólo hace que la persona se vea mal, sino que también te hace ver mal, especialmente cuando su suposición resulta ser equivocado.

A continuación se presentan ejemplos para poner de relieve la diferencia entre dar la crítica y hacer una suposición:


•         Crítica: "El discurso fue mediocre. El orador parecía nervioso y no era capaz de llevar a la audiencia. "

•         Hipótesis: "El orador nunca tuvo ninguna experiencia de hablar en público." (No es necesario cierto.)

•         Crítica: "Hay numerosos errores lingüísticos en el informe".

•         Hipótesis: "El escritor no es un escritor nativo ." (No es necesario cierto.)

•         Crítica: "El nuevo colega parece tener ansiedad cuando alrededor de sus colegas varones. Ella se mantiene inquieta y no es capaz de mostrar más seguridad en si misma "

•         Hipótesis: "La persona que se crió en un ambiente de niñas." (No es necesario cierto.)